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No quería un documental ilustrativo, quería que la película estuviera narrada desde adentro

—Entrevista de María José Burguillos del Valle de ©PuntoLatino a Daniel Rosenfeld, director del filme «Piazzolla, los años del tiburón», proyectada en el Festival Pantalla Latina de San Gallen.

El pasado sábado 22 de noviembre 2025 en la última edición del festival «Pantalla Latina» en San Galo, se proyectó la película documental biográfica «Piazzolla, el año del Tiburón», sobre el compositor y bandoneonista argentino Astor Piazzolla. El director David Rosenfeld nos acerca a su faceta más íntima y humana, a su manera de ver la vida y cómo ésta influyó en su música, a su creatividad y talento únicos, que le han hecho ser considerado como «El genio del tango».

 

— ¿Nos puedes hablar de tu relación con Astor Piazzolla?

— Mi relación con Piazzolla empezó mucho antes de hacer el documental. Estudié piano y composición desde niño, así que crecí escuchándolo. Su música era una presencia constante, especialmente la que compuso para El exilio de Gardel y con los años entendí que detrás de ese sonido había un hombre extremadamente complejo, sensible y contradictorio. Cuando finalmente me sumergí en su archivo y en su intimidad, descubrí a un Piazzolla muy distinto del mito: un tipo con miedos, humor, dudas, obsesiones, y una enorme necesidad de libertad.

Para mí, hacer la película fue como entrar a una habitación cerrada durante décadas y encontrar a un artista sorprendentemente vivo. Me interesaba indagar en el proceso creativo, en eso que no se puede nombrar.

 

— ¿Qué fue lo que más te sorprendió de Astor Piazzolla al trabajar en este documental?

— Lo que más me sorprendió fue su abanico creativo, y que fue testigo de un cambio de época, me refiero al período de cambios musicales y nuevos ritmos entre 1920 y 1990, y si escuchas un compás lo puedes reconocer. Logró singularidad, eso es muy único.

Me sorprendió que su gran lugar en el mundo fuera Nueva York como símbolo de la infancia.

Y también su fuerza combativa al tiempo de fragilidad emocional, algo que no aparece en la imagen pública del genio imponente. En los materiales caseros, en las entrevistas familiares, escuchas a un hombre lleno de dudas, de ternura, incluso de inseguridades.

También su disciplina feroz: vivía para trabajar, para componer, para inventar. Y esa energía que parece tan agresiva o tan desafiante, en realidad muchas veces venía de un lugar profundamente vulnerable.

 

— ¿Podrías hacer un resumen del proceso del documental de principio a fin?

— El proceso empezó con una búsqueda: encontrar un acceso real, humano, a Piazzolla. Pensé que habría mil archivos pero no fue así, en Argentina no hay como en Francia (INA), un centro que resguarde materiales, fue una tarea arqueológica. Eso nos llevó a los archivos familiares, que habían estado guardados durante años. Cuando los abrimos, aparecieron grabaciones inéditas, cintas personales, fotografías, fragmentos íntimos que mostraban un Astor que nadie conocía.

Después vino el trabajo más delicado: escuchar, ordenar ese universo y construír una película que respetara su voz. No quería un documental ilustrativo, quería que la película estuviera narrada desde adentro.

El montaje fue artesanal: capas de tiempo, decisiones, dolores, alegrías, trabajando antes con el sonido que con la imagen. La idea era hacer un Piazzolla por Piazzolla, sin entrevistas. Lo más desafiante fue mantener la crudeza emocional sin convertirla en melodrama. Astor era complejo, contradictorio, y el film necesitaba reflejar eso.

 

— ¿Cómo fue trabajar con Daniel Piazzolla?

— Con Daniel trabajamos desde un profundo respeto mutuo. Él abrió puertas que no se habían abierto nunca, confió en que yo iba a tratar ese material con sensibilidad. Es el último testigo de ese núcleo familiar de infancia. Además es un gran músico que tabién tocó con Chick Korea.

 

— ¿Con qué retos te encontraste al trabajar con material de archivo inédito?

— Lo más difícil fue darle sentido a un archivo tan vasto sin imponerle una tesis. Cuando tienes horas y horas de material personal, la tentación es usarlo todo. Pero había que elegir con precisión quirúrgica qué mostraba realmente quién era Astor, o al menos este que se narra. Al encontrar la charla íntima con la hija comprendí que era una peli sobre padres e hijos. ¿Qué recibe uno de los padres?, ¿qué le deja uno a los hijos? Hay un fuego sagrado, que a veces ilumina y otras puede quemar.

También fue complejo reconstruir épocas enteras solo con fragmentos. Piazzolla filmaba en Nueva York a fines de 1950.  Lo hacía para sí mismo o para su familia. Pero es su visión. Es un archivo muy íntimo, no está “compuesto” para ser visto.
Mi desafío fue convertir ese caos hermoso en una narración cinematográfica. La música no aparece como ilustración, sino como elemento narrativo de un conflicto.

 

— ¿Qué crees que hace que la música de Piazzolla siga siendo relevante y vigente en la actualidad?

— Creo que Piazzolla logró algo que muy pocos músicos consiguen: crear un lenguaje absolutamente personal. Un sonido que se reconoce en un instante, pero que no está atado a ninguna moda.

Su música tiene intensidad, riesgo, belleza y una emocionalidad brutal. No te pide permiso, te atraviesa. Y eso, para mí, es lo que hace que siga vigente.

 

— ¿Cómo crees que ha influido Astor Piazzolla en las nuevas generaciones de artistas?

— Su influencia es gigante y silenciosa. Muchísimos músicos, incluso los que no se sienten «tangueros», reconocen en Piazzolla una forma de libertad: la idea de que uno puede romper con lo establecido sin dejar de ser profundamente argentino.
Astor abrió una puerta que sigue abierta: la del cruce entre tradición y vanguardia. También para la música clásica y para el rock. Es uno de los compositores más tocados del mundo.

 

— ¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Estoy trabajando en varios proyectos:

— El largometraje «The Immortal Story», basado en Karen Blixen, con John Malkovich, y «A Story from the South», un proyecto de cine documental e instalación en Patagonia.

— ¡Muchas gracias David Rosenfeld por haber concedido esta entrevista a PuntoLatino!


 

Ficha técnica del filme:

Piazzolla, los años del tiburón. En español
Documental, Daniel Rosenfeld, 2028, 90 min.
Argentina, Francia
Elenco: Paulina García, Claudio Rissi
Distribuidor: Euroarts

Festival Pantalla Latina

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