| MÚSICA ENTREVISTAS | NOVIEMBRE 2025 |

Crecí escuchando música argentina en casa, y también desarrollé una relación fuerte con la guitarra española, con el flamenco, con los ritmos afro-latinos …

— Roman Kunzmann de ©PuntoLatino, entrevista al músico Raúl Midón, en las instalaciones del Moods en Zúrich el 25 de noviembre de 2025.

El martes 25 de noviembre 2025, el club Moods de Zúrich recibió al extraordinario cantautor y guitarrista Raul Midón, quien ofreció un concierto vibrante, íntimo y lleno de matices donde repasó muchos de sus temas más queridos. Antes del show, tuve el privilegio de conversar con él en una entrevista cálida, cercana y profundamente humana. [Foto 1 arriba: ©Stadtkonzerte]

Midón, lector apasionado y curioso incansable, abrió la conversación contándonos que está leyendo El Quijote en español, disfrutando del sabor del castellano antiguo y reflexionando sobre el arte —y los retos— de la traducción, tanto literaria como musical. A partir de ahí, la charla derivó con fluidez hacia su proceso creativo, su relación con la guitarra, su fascinación por el folclor latinoamericano, su manera de producir música y sus recuerdos de Suiza. Entre humor, anécdotas de gira y una gran calidez personal, la conversación reveló a un artista profundamente reflexivo y, al mismo tiempo, espontáneo.

 

— Aunque naciste en Estados Unidos, tienes raíces argentinas y parte de tu carrera se ha desarrollado en contextos latinos. ¿Qué significa para ti la latinidad y cómo aparece en tu música?

— Lo que más me interesa del mundo latino es el folclor auténtico: el argentino, el colombiano, el venezolano, el cubano. La música latina más “tecno” no me atrae. Yo crecí escuchando música argentina en mi casa, y también desarrollé una relación fuerte con la guitarra española, con el flamenco, con los ritmos afro-latinos que vienen del bongó y de la música caribeña.

 

— Tu estilo es muy amplio. En tu último disco, por ejemplo mezclas un montón de géneros y tiene muchas texturas, especialmente en los arreglos de guitarra.

— Sí, sí. Yo nunca he sido una persona que se queda en un tipo de música. Digamos, tengo mucho basado en el jazz, en el sentido de armonía, de improvisación. Hay muchos tipos de géneros ahí. Hay influencias de música latina, de música flamenco…

 

— Fascinante ese disco. Tú lo produciste, ¿verdad?

— Sí, los últimos siete, ocho discos yo los produje. Y la ingeniería también. Me gusta muchísimo. Yo creo que me cuesta un trabajo increíble, pero me gusta. Porque cuando estás grabando, eso es parte del instrumento. El sonido de la grabación, cómo suena. En el espacio de estéreo, por ejemplo, dónde quedan los instrumentos. Todo eso es parte del producto final.

 

— Está muy de moda hacer remixes y revisitar discos antiguos desde el punto de vista de la producción. ¿Qué te parece eso?

— A mí casi nunca me gustaron los remixes. Casi siempre quiero oír el original. Hay algunos buenos, pero no suelo oirlos.

 

— Cuando terminas tus canciones o tus discos, ¿nunca has sentido algo así como este disco quizás debí hacerle esto o debí cambiarle esto otro? Ese proceso de concluir una obra que es tan difícil en el arte: este disco ya lo terminé,  este cuadro ya lo terminé de pintar. ¿Cuándo dices, aquí, esto ya está?

—  Sí, es casi arbitrario eso. Hasta un punto hay que decir, ok, esto ya está terminado. Si no, empiezas a hacer un disco por toda tu vida, digamos. Porque siempre hay cosas que,  si lo escuchás, no sé, unos años después, decís, me gustaría haber dicho esto,  hecho esto, pero hay que tener un poco de disciplina, de decir, ok, esto ya está terminado.

 

—  ¿Ves toda tu discografía como si fuera un largo viaje o como una especie de diario de tu vida?

— Sí, definitivamente sí. Y, por supuesto, el aspecto cambia, la perspectiva cambia.

 

— ¿Desde la última vez que estuviste aquí, que entiendo, fue para el Festival de Montreux? ¿Qué recuerdos te queda de esa experiencia, de ese concierto? ¿Y qué expectativas te trae el concierto de esta noche?

— Realmente, casi siempre lo que me acuerdo de las giras… es la comida, digamos. Muy pocos conciertos que yo me puedo decir,  ok, esto me acuerdo, por ejemplo.

 

— ¿Sientes la vibra de la gente distinta?

— Sí, sí, sí. Por ejemplo, por supuesto me acuerdo del concierto que hice en China, por ejemplo, porque era tan diferente. O el primer concierto que hice en Japón,  por ejemplo, o el concierto que hice en París,  en la Olympia, porque eso fue una cosa muy especial. Pero generalmente lo que me acuerdo es otros aspectos de la experiencia de tal gira. Por ejemplo, de esa noche en Suiza me acuerdo que estuvimos andando por ahí y vino un tipo tratando de venderme un boleto. Me trató de vender un boleto para mi propio concierto. Ni reconocieron que era yo, que me estaban vendiendo un boleto para mi propio concierto (risas).

 

— Y de Suiza, digamos, ¿qué cosa te viene a la mente cuando te menciono el país?

— Bueno, yo siempre estuve fascinado con que Suiza tiene como cuatro idiomas oficiales ¿no? … El alemán, el italiano, el …, el francés…Generalmente la gente en Estados Unidos habla inglés, nada más. A menos que sean como yo, que tienen este bagaje cultural más amplio, que tienen un origen de otro lado, ¿no? Porque todavía no se acostumbra a aprender otro idioma en Estados Unidos. Por ejemplo, no sé, acá, por ejemplo, o en Suecia, en Holanda, hay lugares donde todo casi todo el mundo habla inglés. Porque lo aprenden en la escuela, o quizás porque es un país muy chico y saben que la mayoría de la gente no va a hablar suizo. Bueno, en Estados Unidos, en la parte más de Florida, o en Nueva York,  en Los Ángeles, por ejemplo, o en Chicago.

 

— PL: ¿Hay algún tipo de música que te gustaría explorar que aún no hayas explorado?

— Hay cosas de algunos compositores clásicos, por ejemplo, de cómo usan la orquesta, que son muy interesantes, que me gustaría profundizar mi conocimiento un poco más, ¿no? Uno de mis favoritos que hice fue el disco con el Metropole, con la orquesta de Holanda,  que fue muy, muy interesante, porque es un arte, ¿no?

 

— Y de Latinoamérica, me imagino que has escuchado ahora mucho que está de moda la música urbana, lo que llaman el reggaetón.
— Sí, sí, sí. Honestamente, me atrae más la música como de indígena, como vernacular. Sí, porque, no sé, para mí … me interesa más, digamos, el folclor de los países, el folclor de Venezuela, o el folclor de Colombia, o el folclor de Argentina.  O, por ejemplo, el guaguancó cubano. El guaguancó cubano es fantástico.  Y es una cosa muy, muy profunda y muy de ellos. Digamos, se toca la salsa en toda Latinoamérica pero el guaguancó es otra cosa.  Digamos, es una cosa más africana.

 

— No sé si estás de acuerdo de que hoy en día se escucha más la música por streaming. Ya no se suele escuchar, por ejemplo, un disco. La cosificación de la música se ha perdido un poco,  y también ese concepto, ¿no?

— Yo creo que se está perdiendo el valor de la música, realmente. Porque ahora con streaming uno consigue cualquier cosa sin mucho trabajo. Ya no hay que ir a la tienda de discos, no hay que andar buscando una cosa que… No sé, es todo muy fácil. Entonces pierde el valor. Y además la gente no paga ya. Eso está muy jodido.

 

— ¿Y no crees que también la gente ya no se toma tanto el tiempo de escuchar un disco entero? 
— Definitivamente. La gente lo escucha todo en el fondo, digamos o con audífonos cuando están en el ferrocarril,  o cuando están en… no sé.  Cuando yo era chico, por ejemplo, la gente se sentaba frente de los parlantes y escuchaba un disco entero. Con compañeros, ¿no es cierto?  Tomabas una cerveza o algo y escuchabas el disco entero.

 

— Ese aspecto social se ha perdido también, al parecer.
— Sí.

— Raúl ¿Y no sientes que hoy en día (tú desde el lado de productor) la gente produce música para que la gente la oiga con audífonos y ya no con parlantes como se hacía antes?

— Sí, hay un aspecto de eso que es un poco interesante, que es el osmos, que es usando como la tercera dimensión, digamos, en vez de derecha y izquierda,  están produciendo ahora grabaciones que suenan un poco más cerca a lo que es “en vivo”, donde, por ejemplo,  uno escucha algo un poco detrás de uno, quizás un poco más adelante, un poco más atrás…  Entonces hay esa tercera dimensión.  No sé cómo va a salir de eso, pero eso es un poco interesante porque eso requiere otro tipo de grabación también.

 

— ¿Qué nuevos proyectos musicales tienes entre manos?
— Estoy trabajando en dos discos nuevos, uno de ellos un álbum navideño. También viene la segunda parte de un disco anterior, y acabo de lanzar un single nuevo.

 

— Te felicito. Y también por tu español, hablas muy bien.

— Un placer. Sí, realmente estoy un poco sorprendido de que estoy encontrando las palabras.  A veces me sobra un poco, ¿no?  Pero por eso yo soy radioaficionado y así lo practico,  por la radio yo hablo con gente de todo el mundo y cuando estoy hablando con una persona de Latinoamérica o de España o de México, yo les digo, no, no, yo quiero hablar en español.

 

— ¿Escuchas radios de Latinoamérica? 
— Sí, sí, y hablo también, por eso soy radioaficionado.

 

— Ah, qué bien. ¿Tú también haces radio?

— Sí, sí, sí. Yo hago también radio, lo llaman en inglés, que no es de gran difusión, digamos, es radio donde la gente habla uno al otro directamente, por todo el mundo usando la… y ahora estas son las palabras técnicas que no sé cómo decir en español,  pero con el uso de la atmósfera, ¿no?  Como onda corta, es como onda corta, es como el viejo onda corta.

 

— Qué interesante. ¿Y eso se transmite por la web?
— Se puede con computadora, pero yo lo hago de la forma vieja. Se puede hacer en AM, FM y también en lo que lo llaman single sideband, que es otra cosa, pero sí. Y también hablo en código morse. Yo aprendí código morse de chico y todavía se usa. La mayoría de la gente que lo usa son viejitos porque ya no se aprende más.

 

— Es sorprendente todo lo que haces. Para ir cerrando, ¿qué te atrae de la escena musical suiza? ¿Te gustaría colaborar con artistas locales?

— Mi referencia principal es justamente mi colaboración con Andres Vollenweider. Esa experiencia fue muy positiva. No conozco profundamente la escena local, pero siempre estoy abierto a colaborar si surge la oportunidad adecuada.

 

— ¿Quisieras decir algo a modo de saludo a la gente latina en Suiza o quisieras decirles algo para cerrar la entrevista? Deseándote, naturalmente, los mejores deseos en el concierto de hoy. Estoy muy contento de poder oírlo.

— Me gustaría saludar a toda la gente latina en Suiza y espero que disfruten. Están en un país muy amigo, muchísimas gracias.

— ¡Gracias a tí Raul, en nombre  de PuntoLatino!

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