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Plácido Domingo: Un gigante de la lírica en una noche inolvidable en Zúrich
— Por María José Burguillos del Valle, redactora de ©PuntoLatino. Glarus, 14 de julio 2025.

El 10 de julio 2025 el tenor español Plácido Domingo ofreció un recital acompañado por la soprano Varduhi Khachatryan y el pianista James Vaughan en la Tonhalle de Zúrich.
Asistir a un concierto de Plácido Domingo en la actualidad es algo más que una experiencia musical; es ser testigo de un capítulo vivo en la historia de la ópera. A sus 84 años, el legendario tenor madrileño continúa desafiando el paso del tiempo, no solo manteniéndose activo, sino haciéndolo con una vitalidad artística que asombra tanto a melómanos como a expertos.
Domingo es el último de los míticos «Tres Tenores» que sigue subiendo a los escenarios. Josep Carreras se ha retirado de las giras, y Luciano Pavarotti nos dejó hace ya casi dos décadas. Plácido, sin embargo, sigue regalando al público momentos de arte puro, demostrando que su voz, aunque madurada por los años, conserva esa riqueza expresiva y calidez que lo convirtieron en un ícono del canto lírico mundial.
La renovada Tonhalle de Zúrich fue el majestuoso escenario de una noche que ya se inscribe con letras doradas en los anales culturales de Suiza. Domingo ofreció un recital cargado de emoción, elegancia y una presencia escénica que solo los grandes de verdad saben desplegar. Interpretó con maestría piezas que forman parte del alma del repertorio operístico y español, incluyendo una vibrante versión de Granada que hizo estremecer al auditorio. Su capacidad de conectar con el público permanece intacta, y su carisma parece haberse reforzado con los años, como un vino que alcanza su punto máximo con el tiempo.
El repertorio incluyó también arias de Verdi y joyas de la zarzuela española, género que Plácido ha defendido y promovido incansablemente a lo largo de su carrera. En todas ellas, su voz demostró la versatilidad y el dominio técnico que lo han llevado a interpretar más de 150 papeles distintos en más de 4.000 representaciones escénicas a lo largo de su trayectoria. Ningún otro cantante lírico ha logrado cifras semejantes, que se vuelven aún más extraordinarias si se consideran sus paralelas facetas de director de orquesta, productor y gestor cultural, con etapas al frente de la Ópera Nacional de Washington y la Ópera de Los Ángeles.
Pero la velada no fue solo un homenaje a su grandeza. Compartió el escenario con la soprano armenia Varduhi Khachatryan, cuya interpretación de arias de Verdi y Puccini dejó al público sin aliento. Su lirismo y solvencia vocal fueron el complemento perfecto para Domingo, y juntos ofrecieron el momento culminante del concierto con el dúo Udiste? Come albeggi de Il Trovatore, de Verdi. Fue una interpretación apasionada, intensa y técnicamente impecable, que desató una de las ovaciones más largas de la noche.
Al piano, el maestro irlandés James Vaughan aportó elegancia y profundidad. Su ejecución del Intermezzo de Manon Lescaut, de Puccini, fue una auténtica delicia que sirvió de puente entre las grandes voces y el lirismo instrumental.
La comunión entre artistas y público fue total. La audiencia, entregada desde el primer acorde, ovacionó de pie cada intervención. Fue una noche que quedará grabada en la memoria colectiva de quienes tuvieron la fortuna de estar presentes, no solo como un espectáculo, sino como una lección de arte, dedicación y amor por la música.
Mientras el telón caía sobre la Tonhalle, una sola certeza se imponía: Plácido Domingo sigue siendo una leyenda viva. Su talento, incombustible; su entrega, incuestionable; su legado, inigualable. Ojalá el mundo tenga aún muchas oportunidades más de disfrutar de su arte.

→ anuncio del recital de Plácido Domingo en la Tonhalle Zürich
