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De cultivo de frutillas a cementerio de vampiros
Nota obre Vampyr de Manuela Infante (Chile), nota de Luis Vélez Serrano de ©PuntoLatino.

Donde se cultivaban frutillas se construyó una gran planta chilena de energía eólica. Estas plantas responden a las exigencias globales de hacer frente al cambio climático. En ella trabajan personas en turnos diurnos y nocturnos. Nadie podría imaginarse que la planta de energía eólica, reputada como energia limpia, atenta y ataca parte de la biodiversidad de su zona. Los trabajadores constatan que los murciélagos que se alimentan chupando sangre de otros animales (hematófago) son víctimas de las turbinas eólicas y caen en cantidades sobre los terrenos de la planta y sus alrededores. Según la prensa chilena, los murciélagos (vampiros) chilenos, conocidos en Chile como «piuchén», no son las únicas víctimas de la fauna aérea.
Al final de la pieza teatral se ve una mortandad de vampiros que van cayendo del aire al suelo. Y no caen muerto, caen casi muertos pero no recuperan. Son bolsas negras de plástico infladas rápidamente por bombas portátiles de aires que hacen el juego en la escena. Los actores, trabajadores del turno de la noche de la planta, se muestran en una situación parecido a los vampiros moribundos. Hay una situación de explotación laboral de la compañía extranjera que produce energía renovable trabajando de día y de noche sin parar.
La actriz y el actor, la disposición técnica del esecenario con artefactos, luz y sonido hacen juntos un lucido evento. Hay humor político que para nada debilita un mensaje: cuidado que la política verde resulte también antiecológica. Es como si los vampiros chilenos nos invitaran a investigar los impactos ambientales de las plantas generadoras eólicas.
Al final de la función del 29.08.25 el público aplaudió de pié durante varias veces. ¡Merecido el aplauso!
Terminada la función, en el restaurante de al lado, un grupo de jóvenes músicos deleitaban con canciones latinoamericanas y un poco más allá un puesto de empanadas argentinas de pollo, carne de res y vegetarianas nos devolvían las energías.
