| UNIVERSIDADES | BERNA |

Los perros del paraíso de Abel Posse:
el cuestionamiento histórico


— Seminario MA de la América colonial, de Michèle Bigler (Univ. de BERNA), profesora Catalina Quesada. 24.06.11. —


Introducción
Los perros del paraíso es una novela divertida que se aproxima a la historia y el tema del descubrimiento de América con humor refinado. El discurso de la novela es un juego constante que destruye las reglas temporales y avanza a un ritmo totalmente anacrónico e incoherente. Es un elogio a los grandes escritores como Borges, Kafka y Cervantes al igual que una denuncia de la historia violenta y su tendencia repetitiva. Este estudio pretende abarcar estos aspectos y analizar la novela en detalle a fin de establecer una imagen completa de ella. En primer lugar, se definirá un género para designar la novela apropiadamente. Esto será seguido por un estudio sobre la estructura y sus cuatro apartados. Después se presentarán las investigaciones sobre la focalización de Colón, Isabel y los indígenas. Finalmente entraré en detalles sobre la narratología, particularmente la temporalidad, la intertextualidad, la metaficción, los paralelismos históricos y los conceptos bajtinescos.

Género
Partiendo de la base del estudio de Seymour Menton, La nueva novela histórica de la América Latina, 1979-1992 como fuente principal, se denominará Los perros del paraíso como nueva novela histórica debido a su identificación con los rasgos acuñados del género por Menton que encuentra su génesis en El reino de este mundo de Alejo Carpentier (1). Las características de la nueva novela histórica incluyen, en primer lugar: «la subordinación de distintos grados de la reproducción mimética de cierto periodo histórico a la presentación de algunas ideas filosóficas difundidas en cuentos de Borges y aplicables a todos los periodos del pasado, presente y futuro.» (2). En segundo lugar, la infidelidad consciente de la historia que contiene la distorsión temporal, omisiones y exageraciones. El tercer punto se centra en la ficcionalización de personajes históricos. El cuarto en la metaficción, el quinto en la intertextualidad -o el palimpsesto- y el sexto en los conceptos bajtinianos de lo dialógico, lo carnavalesco, la parodia y la heteroglosia o -multitud de discursos- (3). El repaso sobre los rasgos iniciales es fundamental para el estudio de Los perros del paraíso por la inclusión explícita de cada elemento enunciado por Menton. Estos aspectos se analizarán en detalle a lo largo de este trabajo.

Estructura
La obra se divide en cuatro partes: «El aire», «El fuego», «El agua» y «La tierra», cuatro elementos que remiten a la cosmología mítica de los indígenas y a una América primordial (4). La organización de cada sección es similar a un clásico libro de historia con un índice cronológico al inicio de cada sección; no obstante, las fechas y los hechos incluidos en dicho plan desfiguran el estilo de libro de historia intercalando descripciones como: «1462 Crisóforo Colombo roba el alfabeto de la parroquia, en Génova. Dice que será poeta. Golpiza, amenazas. “Nada te salvará de tu destino de cardador o de sastre.”» (5). La cita, aparte de incoherente, es una ridiculización del modelo histórico donde abundan datos y hechos históricos. Los sucesos enumerados en la cronología de la novela marcan un tono sarcástico que seguirá mediante todo el hilo narrativo.

La primera parte «El Aire», según Menton, es en su totalidad una metáfora para asignar el Renacimiento. (6) Efectivamente, en el capítulo predomina un tono poético que parece ser una oda al arte renacentista. Hay una alusión directa al Ave Fénix, metáfora tópica de la poesía: «Occidente, vieja Ave Fénix, juntaba leña de cinamomo para la hoguera de su último renacimiento.» (7). Sin ir más lejos se alude directamente a Botticelli, uno de los artistas más renombrados del renacimiento italiano.

A su vez, el aire también simboliza un viento que mueve, motiva e incluso excita a los personajes. El aire lleva al globo de los Incas a Europa y alimenta la pasión de Isabel por Fernando (8): «La inminencia del amor turgía la carne de la princesaniña. Días exaltados, turbulentos. Todo aire se transformaba en brisa caliente al aproximársele. Ni el viento frío de setiembre que ya soplaba la calmaba.» (9). El cargo erótico en esta sección siempre remite al viento que lleva, trae o pone en movimiento la trama de la novela.

De gran importancia es el aire que navega a Colón en su partida de Génova y primer viaje a Portugal, que será el precursor de la navegación a América. El resultado es el desplazamiento de ciudadanos europeos renacentistas a América, esto no solamente incluye el traslado de la población sino también de su mentalidad. La inclusión de España renacentista en la primera parte de la novela encaja con la idea de Carlos Fuentes de que: «todos los dramas de la Europa renacentista van a ser representados en la América Europea: el drama maquiavélico del poder, el drama erasmiano del humanismo, el drama utópico de Tomás Moro […] América se convierte en la Utopía de Europa. Una utopía inventada por Europa.» (10) El argumento de Fuentes parte de la sugerencia del historiador Edmundo O´Gorman quien sugiere que América fue inventada y no descubierta. (11) Una ligera ojeada al diario de Colón comprueba esta teoría porque es notable que este hombre escribiera lo que había imaginado y adaptaba la realidad a su imaginación, por ejemplo al adaptar las islas caribeñas a su imagen de Asia. La credibilidad de Colón remite a un tono poético, utópico, incluso fantástico en «El Aire» por su ciega determinación de encontrar su sueño.

La segunda parte, titulada «El Fuego», es representativa debido a que trata temas importantes como: la reconquista, la guerra civil, la Inquisición y las guerras internas entre Isabel y la Beltraneja tanto como la guerra emocional de amor y celos entre Isabel y Fernando. (12) La unión entre ambos al final del primer capítulo es el elemento transicional que da paso a una serie de matanzas que no solamente se relacionan con la Inquisición sino incluso con la segunda guerra mundial y el movimiento Nacional Socialista. René Ceballos considera a los Reyes Católicos precursores de los nazis en la novela. (13) El nacimiento del grupo secreto de la corona irónicamente nombrado SS es un obvio paralelismo liado a los «Schutzstaffel» o ejército de Adolf Hitler. (14) En la novela Isabel es una de las principales generadoras del fuego al que alude el titulo porque denuncia a su tío, obtiene el poder ante su esposo provocando una guerra en su matrimonio y promueve la matanza con entusiasmo:


“Es necesario matar lo más ligero posible para que el alma del condenado salga del cuerpo con la mayor seguridad de salvarse. Eso sí: sed hospitalarios y caritativos con los viandantes.” Isabel leía las Instrucciones para la santa Hermandad. Firmó con decisión...Se necesitaba el más riguroso Orden Público. Años de guerra civil. Nada de demorarse en lo piadoso –pitoyable-. ¡Mejor un día de león que cien años de oveja! (15).

Su posición agresiva en la corona será analizada más adelante en el apartado dedicado a su personaje, pero no cabe ninguna duda de que su exuberante erotismo, afán guerrero y ambición política son los protagonistas de este apartado.

Es importante mencionar a las víctimas de la Inquisición que también están presentes en la novela porque en aquello se percibe la situación en España, donde los mismos judíos tuvieron que denunciarse entre ellos para poder sobrevivir:

 
Cuando Colón se explayaba sobre la indispensable necesidad de eliminar a los judíos, ella lo apoyaba con un gesto desde el mostrador. Él hablaba de la pureza de sangre, de la relación profunda con la tierra, de centrar todo en Un Reyno, Un Pueblo, Una Fe. (16)


La misma situación se repetirá en Alemania años después y las conexiones entre los Reyes Católicos y Hitler serán cada vez más abundantes. El carácter cíclico de la historia es constante mediante el argumento de la novela.

No hay que olvidar que el fuego también representa la pasión y por tanto las prácticas eróticas de Colón son de gran importancia. Aunque encontrarán su auge en «El Agua», se presentan primordialmente aquí y son partidarias del fuego que se manifiesta en gran parte de este apartado. Los dos personajes con más peso sexual se encuentran al final de esta sección a fin de culminar en el panorgasmo de Colón causado por una danza hipnotizante que baila Isabel a fin de formar un pacto simbólico entre ambos: «Colón había comprendido que aquel rito sellaba un gran acuerdo. ¡La reina era su cómplice secreta en la secretísima aventura del Paraíso!» (17) Sin embargo, el capítulo no termina con la alianza entre Isabel y Colón sino que continúa con la ebullición de la guerra, inclusive en América. Los aztecas quieren invadir a los europeos pero rechazan la idea por la proclamación de un profeta que anuncia que los barbudos a venir «detestan la guerra». (18)

La sección denominada «El Agua» reúne los cuatro viajes de Colón en uno solo y el camino a América se describe como una odisea por la cual el almirante y sus navegantes están sometidos a una serie de obstáculos donde la temporalidad no tiene reglas y el ingreso a América será tras la transcendencia de las puertas del infierno. La primera parada de Colón en el dominio de la Dama Sangrienta es una alusión explícita al encuentro entre Ulises y Circe en la Odisea. (19) Sus relaciones amorosas y la perdición de su vida son una resonancia de la épica homérica tanto como el paseo marítimo intervenido por sirenas -que cantan para atraer a los marineros-, monstruos acuáticos, tormentas y el paso por el infierno. El tercer apartado distorsiona aún más la temporalidad calculando la transición al Paraíso terrenal del 12 de Octubre 1492 al 4 de agosto 1498. El final de esta sección se sitúa en terreno americano y alude a lo que Carlos Fuentes considera la idea de la utopía americana (20) que en este caso es la de un Paraíso terrenal.

La última sección «La tierra» simboliza el Paraíso terrenal, su fracaso y, tal como subraya Menton, la denuncia del poder. Se mencionó previamente el argumento de O´Gorman en el cual sugiere que América fue inventada, su tesis se justifica claramente en las interpretaciones y el comportamiento del Colón histórico tanto como el Colón de Posse. En la novela, Colón declara que han llegado al Paraíso terrenal y por ende impone las leyes de Edén pero su sueño está destinado a la caída. El Paraíso terrenal no satisface a los marineros interesados en explotar las nuevas tierras descubiertas y por lo tanto organizarán la primera rebelión Americana. Esta revolución es el primer golpe de estado en el continente, por ende simboliza la proliferación de golpes de estado que transcurrirán en los territorios de la América española.

En cuanto al fracaso, hay que mencionar el tema de la muerte que rige el final de la novela. «La tierra» sepulta a Isabel, las ideologías de Colón, el ciclo solar azteca y el fin de los reinos indígenas. Heloisa Costa Milton bien dice que: «en la trama, la prisión del Almirante es el motivo que pone fin al mito del Paraíso terrenal, lo que equivale a la anulación de la utopía americana y la puesta en relieve de los hechos cruciales que marcaron efectivamente la historia.» (21) El final de la obra subraya el fracaso y la inevitable repetición de la historia.

Focalización
Menton explica la proliferación de la nueva novela histórica entre 1979 y 1992 por la cercanía del quinto centenario del descubrimiento de América. Subraya el hecho de que en varias de estas novelas el protagonista es, al igual que en el caso de la obra de Posse, Cristóbal Colón.(22) Los perros del paraíso está narrado en tercera persona concentrado en tres distintos puntos de vista, lo cual no le quita el protagonismo a Colón, que se describe como un personaje lujurioso, egoísta y grotesco lejos de la imagen del navegador histórico que se conoce hoy en día. El Colón de Posse es un supuesto judío, que a partir de su circuncisión en la primera parte permite al lector alejarse del personaje histórico para entrar en el territorio de la ficción.

Lo que en primer plano parece la narración de un héroe épico es una ridiculización del personaje, como menciona Romain Magras: «la erotomanía del Colón ficcional raya en lo grotesco pues ciertas notaciones lo equiparan con un animal; en otras ocasiones, está ridiculizado, como cuando se sumerge en un carro lleno de jalea para llamarles la atención a los RRCC, o cuando se acomoda en una hamaca que le sirve de trono.» (23) Pero la parodia de Colón no es gratuita, aunque Posse nos aleja de la realidad, su personaje efectivamente surge del histórico, que estaba aferrado a la idea de llegar a la India e incluso persiguió ese afán a pesar de que el territorio no mostraba señales de oro, riquezas, o civilizaciones avanzadas:

Desde el primer momento de su acercamiento a las tierras inexploradas Colón no canceló el arquetipo. Simplemente, se aplazó su realización plena mientras comenzaba a funcionar como mecanismo de reducción, deformación y ficcionalización de la nueva realidad. (24)


El Colón ficticio tiene como meta principal llegar al Paraíso terrenal, lo que se puede relacionar con un sueño infantil comparable a la búsqueda del país de las maravillas de Carol. Parte de la ridiculización de Colón es justamente su comportamiento ingenuo, egoísta e introvertido. Él retoma un cuento bíblico y lo convierte en una meta real. Su búsqueda la justifica por su supuesta posición divina como el descendiente del profeta Isaías, el elegido. De nuevo el personaje ficticio no se aleja tanto de su molde real:

Colón era, […] el profeta, predicador en vano durante casi veinte años de la viabilidad de la ruta occidental hacia las riquezas fabulosas de Asia; y el elegido de Dios para la gloriosa empresa de crucero del mar Tenebroso, que creía haberle sido reservada desde siempre por la Providencia. (25)


La novela explora la idea de un Colón profeta y juega con ella tres el singular interés del Almirante por su búsqueda del Paraíso terrenal. Los personajes lo admiran como salvador de los judíos y Fernando confía en el comercio que va a generar su viaje. Sin embargo, Colón no se interesa por estas banalidades, todo es una farsa, él es el elegido y va en una misión privada que no tiene nada que ver con sus promesas.

Las aparentes exageraciones de Colón en la novela tales, como el robo de la famosa carta Toscanelli, la declaración de que el mundo es plano, la implementación de la desnudez, la anulación de las leyes y la imagen de Colón echado en una hamaca comiendo mangos en el Paraíso terrenal encuentra a su origen en el Diario de Colón. Un repaso del diario histórico desvela que la idea retomada y parodiada por Posse no difiere mucho del personaje histórico, como bien señala Beatriz Pastor acerca del Diario:

 
Un análisis cuidadoso de todas las descripciones de la naturaleza que hace el Almirante durante este primer viaje revela muy pronto la tipificación extraordinaria de unas descripciones que enlazan con una larga tradición de representación del Jardín del Edén, y que constituyen, en ciertos aspectos, una versión simplificada y empobrecida de tan larga serie de imágenes paradisíacas del mítico jardín. (26)


El personaje que se cree descendiente del profeta y que tiene un afán por el paraíso descubre justamente lo que estaba buscando a pesar de que la realidad no corresponde con su imagen: el cuadro se moldea a lo que él esperaba. Incluso exclama que los indígenas hablan hebreo para justificar su encuentro divino, aunque queda claro que el idioma de los nativos no es el hebreo. Por lo tanto, al negarles la palabra, Colón monopoliza el lenguaje y con él la representación de la nueva realidad. Consecuentemente, la representación de la realidad americana adquiere una autoridad de representación objetiva y totalizadora. El Almirante crea América siguiendo los modelos literarios (27) de la Biblia en el caso de nuestro personaje. Cabe recordar las invenciones del Colón histórico al interpretar el idioma de los indígenas. (28)

El supuesto destino divino del Almirante se contrapone al de un hombre lujurioso, perverso y pecador. Resulta curioso que el descendiente de Isaías -o elegido de Dios- siga rituales eróticos prohibidos por la divina religión. El enfoque moderno de Colón se encuentra lleno de ambigüedades porque en este caso se incluyen los detalles íntimos que están ausentes en las crónicas, por ejemplo, el encuentro sexual entre los europeos y los indígenas o las posibles relaciones entre los españoles.

Para terminar con la presentación de este personaje, cabe mencionar la animalización de Colón que se mantiene como gran secreto dentro de la diégesis pero no para el lector. Esto es particularmente especial por la teoría sobre el piloto anónimo (29) que se retoma en la novela. Aunque no se sabe si dicha teoría es cierta, la novela las justifica explícitamente narrando el encuentro de Colón con un naufrago y por lo tanto jugando con la teoría y aludiendo a su veracidad. Esta revelación se materializa cuando el Almirante se quita los calcetines al desnudarse y revela que efectivamente es anfibio. Este secreto que normalmente esconde al dejarse siempre puestos los calcetines, incluso al hacer el amor, se revela cuando finalmente se quita los calcetines y sus compañeros descubren la verdad, no obstante todo sigue siendo ficción y por lo tanto una ridiculización más del Almirante.

La reina Isabel también es sujeta a la línea paródica del libro. Es el personaje más violento y agresivo, comparable a un comandante militar: «Los ojos de Isabel se quedaron en la nuca del mocetón. Era la testuz del toro en época de brama, una bola de poder, rodilla del gladiador romano.» (30) Como bien señala Menton, Isabel dirige una especie de golpe de estado para revelar la impotencia de su tío a sus diez años, gana la guerra contra la Beltraneja, se autocorona sólo un día tras la muerte de Enrique IV y lucha en carne y hueso en las batallas del país. (31) Dichas hazañas son monumentales y contienen mucha fantasía y hay una evidente conexión con Don Quijote, El Cid y muchos de los personajes de la novelas de caballería. (32) La influencia de las crónicas de Indias en la literatura hispanoamericana es abundante, los libros de caballerías forman gran parte de esta relación por su posición como modelo para intentar describir lo desconocido. (33)  A mí parecer, los personajes de Los perros del paraíso son un giño a las primeras letras hispanoamericanas.

El carácter guerrero de Isabel tiene enlaces con la crítica del feminismo en la historia. La reina es presentada como una mujer con un gran apetito sexual, el cual utiliza para su beneficio personal. (34) En este caso se refiere a una crítica por lo primordial del único poder femenino de la época, el lugar de la mujer estaba bien definido, por ende, la provocación y el goce sexual no cabían en las descripciones de una dama. A pesar de su incontrolable atracción hacia Fernando, no deja que sus sentimientos frenen su lucha por el poder y acepta las infidelidades de su marido por su amor al poder, aunque no libera a sus amantes del mismo perdón. El encarcelamiento de Beatriz por orden de Isabel demuestra su lado vengativo y calculador. Su violencia no termina con venganzas personales, culmina con la persecución de los judíos y la guerra civil. Como se puede apreciar, sus características son similares a las del dictador prototípico, específicamente a Hitler. (35)

Al igual que Colón, Isabel es animalizada en este caso particular, ya que su personaje se relaciona con una serpiente del mal. Es provocadora y anima la tentación:

Isabel convocó a ocho condes e hidalgos[…]Está vestida con una camisola cortona que no oculta –horror para damas de compañía y monjas de servicio -sus calzoncitos apretados con puntillas bordadas por las trinitarias de san José de la Eterna Ansia. Un baby-doll, en realidad su famoso jitoniscos. El pelo recogido en cola de caballo. Pecosa, rubio, provocadora. Isabel se suele parar a veces con las piernas entreabiertas y se acaricia el pelo, con la cabeza echada hacia atrás. Le gusta que su grupa perfecta luzca levantada. (36)

Desde un principio utiliza su sexualidad para beneficio personal: en primer lugar en el destronamiento de su tío pide ayuda en calzoncillos a los condes de la corte y después seduce a Fernando con piernas al descubierto e intensa mirada. Dichas provocaciones se desenvuelven y encuentran su auge en la danza hipnotizante que resulta en el panorgasmo de Colón. Romain Magras habla de la inversión del Génesis en Los perros del paraíso, (37) con el apoyo de tal idea se podría relacionar la danza serpentina de Isabel con la ascensión al Paraíso terrenal. Ella es la que autoriza el viaje de Colón, su baile es el pacto simbólico entre los dos, por lo tanto, si la serpiente tentó a Eva a comer la manzana y provocó la caída, Isabel es una inversión erótica que otorga el acceso al jardín de Edén.
 
A lo largo del análisis se han notado resonancias de Colón en Isabel, no solamente en el campo grotesco sino en la ambigüedad de los personajes. Ambos pretenden una devoción Divina. Isabel por su parte es fervientemente católica, lo cual se resalta en su posición principal en la Inquisición. Esta imagen se contrasta fuertemente con la inversión erótica del personaje histórico. Ambas descripciones no encajan lógicamente, sin embargo, la inversión de la historia que mencionan Magras y Ceballos (38) justifica la unión por su proximidad con la realidad. Las historias de personajes históricos rara vez hablan de las pasiones amorosas o fetiches, no obstante, la nueva novela histórica invierte la tradición y explota la sexualidad de los personajes.

En tercer lugar, la novela de Posse incluye la mirada del otro, aquella de los aztecas y los incas. Los nativos se presentan con poderes proféticos y avances científicos. Se dice que ellos descubrieron Europa cien años antes del viaje de Colón, pero no muestran gran interés por los barbudos blancos, lo cual encaja perfectamente con la inversión de la historia previamente mencionada. Si bien se alude a avances en la navegación marítima y aérea de los indígenas no se les libera de una crítica retrospectiva. (39) Bajo la focalización de Huamán Collo, un inca enviado a hacer negaciones con los aztecas, hay un punto de vista bastante crítico contra las ideologías aztecas. Ambos imperios, tanto el azteca como el inca, se presentan bastante diferentes a pesar de una establecida comunicación, esto se nota cuando Huamán tacha a los aztecas de religiosos:
 
Difícil de negociar con hombres ya devorados por la insensatez de sus dioses. Creían exageradamente en los signos nefastos. No comprendían la diferencia entre símbolo y realidad. Se movilizaban convencidos de la profecía de Quetzalcóatl al ser expulsado: “Retornaré en el año I-caña” (1519). ¿De dónde sacarían la convicción que el Sol se les moría? También en la plaza ceremonial del Cuzco, en la Huacaypata, había caído un águila fulminada a los pies del inca: pero no se debe confundir un águila infartada con el fin de un Imperio. (40)

La crítica de Huamán subraya que el mundo indígena ya estaba dividido entre sí y desmitifica la idea del buen salvaje. Los aztecas también poseen el carácter guerrero, por algo forman un imperio. Consecuentemente, Posse los ridiculiza por sus creencias exageradas:

Los aztecas, con su ideología imperialista, proponen una invasión porque con sólo “veinte o treinta mil de aquellos brutos pálidos” podrían construir el templo de Huitzilpchotli y resolver el problema de la sed de sangre de sus dioses. (41)


La inversión de la historia no convierte a nadie en héroe, en cambio enfoca bajo otro lente a todos los participantes para cuestionar a cada uno según los mismos criterios.

Los incas forman parte de otra categoría igualmente cuestionada, el gobierno inca se contrapone al idealismo azteca por el mismo Huamán: «Estos aztecas tenían aperturas a la gracia, a la inexactitud. Toleraban el comercio libre y la lírica. El incario, en cambio, era geométrico, estadístico, racional, bidimensional, simétrico. Socialista, en suma.» (42)  Menton hace alusión a esta crítica por la mitificación histórica de Mariátegui, Haya de la Torre y los ideólogos de la revolución peruana de 1968 al destacar una cita que remite a la nueva ley minera de “seis horas por día y cuatro meses de trabajo por año” aplicada en el Perú. (43) Bajo las perspectivas que nos ofrece Posse en su novela queda claro que nadie se libera de un enfoque crítico. La inversión de la historia también se puede relacionar con una cita de Posse donde admite haber investigado ampliamente la cultura indígena:


[…]leí muchos estudios antropológicos sobre los indios, su mitología, y eso forma parte de mis libros, porque está como integrada la visión de los vencidos. Por eso yo digo que en 1492, el día 12 de octubre, fueron los americanos los que descubrieron Europa. Trato de legitimizar, dando vuelta a la frase, lo que significo para ellos culturalmente. (44)
Dicha idea se concretiza al darles a los indígenas el primer descubrimiento de Europa. Pero si bien ellos no se interesaron por los barbudos blancos, ¿por qué la obsesión de Europa con América? La respuesta remite a la idea de O´Gorman de que los europeos compartían la búsqueda de Colón por un Paraíso terrenal y estaban dispuestos a construirlo donde sea.
 
Si bien se critica la política de los indígenas, la inclusión de la profecía de los europeos santos restablece la idea del buen salvaje porque gracias a sus ideologías dan la bienvenida a los dioses europeos y se someten completamente a ellos. Por la misma razón se pone en cuestión la ciega devoción a los dioses, porque dichas creencias los conducen a la ruina.

Elementos de la NNH

Se ha definido Los perros del paraíso dentro del criterio de la nueva novela histórica, según Menton. Aunque ya se han aludido varios elementos que forman parte de este género en el estudio de la estructura y los personajes, este apartado se dedicará a destacar lo que considero particularmente importante en la novela, es decir: la temporalidad, la intertextualidad, la metaficción, los paralelismos históricos y lo bajtinesco. La obra de Posse no solamente aplica estas técnicas narrativas sino que las incorpora en su discurso con una densidad extrema, lo que resulta en una novela con complejidad narrativa, temporal y simbólica.

En mi opinión, uno de los temas más dominantes es la temporalidad. La trama de la novela se desenvuelve como una máquina de tiempo que permite acceso a toda la historia desde 1992 hacia atrás, pero de manera totalmente anacrónica. El ciclo de la novela es plenamente borjeana y en mi opinión particularmente resonante del cuento «Pierre Ménard, autor del Quijote». Aunque el cuento subraya la importancia del lector, también habla de la subjetividad del tiempo y de cómo el conocimiento de otras obras transcurridas desde la escritura original de Cervantes enriquecen la lectura como es el caso del cuento aludido. También subraya que nada de lo que se escribe es innovador porque constituye una copia -o palimpsesto- que repite las ideas de obras del pasado. (45) Posse reforma esta idea y la adapta a la historia creando una visión uniforme de ella y su carácter repetitivo. Carlos Fuentes habla de la cronotopía de Borges y dice:

Borges, en estas narraciones, designa un tiempo y un espacio totales, que sólo pueden ser aproximados por un conocimiento total. Con un guiño encierra este conocimiento total en la biblioteca total…un autor, una biblioteca, un libro, significan todos los autores, todas las bibliotecas y todos los libros, presentes aquí, ahora, contemporáneos los unos de los otros no sólo en el espacio…sino en el tiempo: Kafka junto a Dante junto a Shakespeare junto a Kafka junto a Borges. (46)


Sucesivamente utiliza la historia de la América española como ejemplo ideal de esta transposición de tiempos: habla de la superposición del mundo mítico en las civilizaciones prehispánicas con la herencia traída por España, la filosofía cristiana, las jerarquías, la conquista, la contraconquista, el aporte africano, los mestizos, criollos, indios, negros, la modernización y finalmente la policultura. (47) Me atrevo a decir que su observación sobre la cultura hispanoamericana engloba la idea detrás de la novela de Posse. Lo cual se puede percibir por la constante superposición de tiempos que se presenta mediante todo el hilo narrativo pero que abunda a partir del viaje a América y el encuentro de un nuevo mundo. La narración es un paseo por la historia y la literatura donde Dante, Nietzsche, Marx, Homero, Kafka, El Chilam –Balam, Cervantes y De las Casas, entre otros, comparten un espacio y tiempo único, en anomia total. Al igual que Bartolomé de las Casas puede dialogar con Nietzsche, la arquitectura de Gaudí se menciona junto al barco Mayflower, la United Fruit Company, la rumba, el fast food y los condones. Todos estos fenómenos forman parte del mismo espacio. Lo que debería perturbar al lector (como por ejemplo la distribución masiva de condones en pleno renacimiento) se presenta como algo común y corriente. El uso coloquial del anacronismo deliberado da paso al cuestionamiento sobre su función en la historia y el texto. Dichas interrogantes frecuentemente revelan injusticias, como es en el caso de Los perros del paraíso.

Al mencionar a Borges entramos automáticamente en el campo de la intertextualidad y por ende de la metaficción. Ya han resaltado los personajes de Homero o Cervantes en este trabajo pero lo que lleva a creer que la presencia de estos autores no es gratuita. Se nombra a Carpentier, por su posición como padre de la nueva novela histórica y se hace referencia a su indiscreto error al unir amorosamente a la reina Isabel con Colón en El arpa y la sombra; (48) Dante Aligheri también está presente en el discurso, se le alude por errores mínimos en su obra: «(es sabido que la Boca de los Infiernos está cercana a la puerta de la salvación. Dante lo sabía, pero grave su error cuando aseguró que las Islas Afortunadas, las Canarias, eran el Paraíso terrenal. Irresponsabilidad de poeta).» (49) La función de estos autores en el libro es de dar más veracidad al texto mediante denuncias sobre los otros, lo cual sitúa a Los perros del paraíso en un marco al exterior de los mencionados para que la historia sea más creíble. Sin embargo, todo es una falacia y por ende otra técnica burlesca y parte del juego metaficticio. No obstante, los niveles paródicos difieren entre sí. La alusión a Bartolomé de las Casas no es solamente una burla si no una demuestra del carácter irónico de los sucesos históricos: «Aquella realidad se debería a una humanitaria recomendación del padre Las Casas: “Si los negros habían sido siempre esclavos y de poca alma ¿por qué no importarlos de África y ahorrarles a los indios un tan mísero destino?» (50)

Uno de los ecos que remiten indudablemente a Borges son las notas a pie de página. Sirven para darle al texto una ilusión seria relacionada con el ensayo o el libro histórico. Las notas explican banalidades con detalles en un formato formal, cuentan supuestas verdades históricas en tono humorístico y referencias a textos distorsionados o completamente falsos como en la siguiente cita que se encuentra a pie de página del cuento de «Pierre Menard, autor del Quijote»:

Madame Henri Bachelier enumera asimismo una versión literal de la versión literal que hizo Quevedo de la «Introduction á la vie dévote» de san Francisco de Sales. En la biblioteca de Pierre Menard no hay rastros de tal obra. Debe tratase de una broma de nuestro amigo, mal escuchada. (51) 
Borges moldea, inventa o desfigura información real y la adapta para sus cuentos, es el mismo proceso que siguió Posse en Los perros del paraíso. El narrador ataca a los historiadores y los acusa de mentirosos:

 
El reino se consolidaba apenas. Paralelamente, una guerra secreta, íntima, correspondía a la exterior, la que registraron los historiadores (sólo hay Historia de lo grandilocumente, lo visible, de actos que terminan en catedrales y desfiles; por eso es tan banal el sentido de historia que se construyó para consumo oficial). Lo cierto es [que…] (52)
Esta cita remite a una de las muchas técnicas utilizadas para legitimizar el texto: la ubicación de la historia en un marco exterior a las referencias textuales, citas a pie de página, declaraciones sobre la ineptitud de los historiadores y la estructura de los capítulos con índice en formato histórico resumen las estrategias empleadas en este texto.
 
A pesar de un indiscutible elogio a Borges, también hay un remate que señala Menton al incluir el dialecto lunfardo como el habla coloquial de Colón. (53) Es sabido que el lunfardo no se relaciona con Borges si no más con Roberto Arlt y el culto callejero de Argentina. Aunque reconozco la idea de Menton, no puedo confirmar que sea un remate, porque el dialecto de Colón encaja con el anacronismo de la novela al mismo tiempo que incluye un guiño a otros autores argentinos.

La temporalidad distorsionada expande el espacio ficticio y resulta en una abundancia de paralelismos históricos. La carga simbólica de los incidentes en la novela merece atención por las múltiples conexiones que se pueden hacer con la temática presentada en el primer plano. Solamente el título de Los perros del paraíso contiene varias alegorías:
[…]el Cancerbero mitológico de las tres cabezas, se retratan normalmente como los guardianes de la entrada al infierno. Mientras Cristóbal Colón identifica la desembocura del río Orinoco con el Paraíso bíblico, para los indios la llegada de Colón y los españoles representa la conversión del “Paraíso” en el Infierno. (54) 


Al final de la novela se menciona una ligera invasión de cachorros que podría ser la primera revuelta de los indígenas, no obstante, el narrador rechaza la idea de un triunfo nativo al otorgar solamente una hora para que los perrillos dominen antes de retirarse a las márgenes para siempre. Esta revuelta, representa a todos los movimientos guerrilleros que surgieron en América latina entre 1960 y 1975 que no triunfaron. (55)  

En cuanto al lamento en las calles durante la expulsión de los judíos en 1492, se puede hacer una conexión con la segunda guerra mundial pero también hay que mencionar las alusiones al Podrom ruso del siglo XIX y el llanto de las madres argentinas en la Plaza de Mayo que lamentaban a sus hijos desaparecidos durante el proceso de reorganización nacional. (56)

Siguiendo el hilo trágico de las alusiones históricas hay que incluir al personaje Francisco Roldán y su relación con la Diabla, juntos completan un paralelismo claro entre Juan y Eva Perón; por asociación, Roldán se relaciona no solamente con Perón sino también con sus modelos Hitler y Mussolini. (57) A fin de no repetir mucho las alusiones ya establecidas queda claro que la conquista española se relaciona con la segunda guerra mundial, (esto debido a la alusión a aspectos como la tiranía y la explotación), no obstante, lo que no se ha señalado hasta ahora es su conexión con el imperialismo norteamericano.58 Roldán establece los primeros prostíbulos caribeños, la explotación de la tierra y de los indígenas. Su monopolio hace eco a la Cuba pre-revolucionaria que fue en una época el burdel de los norteamericanos. Obviamente, esta alusión incluye el ascenso del imperio comercial desde la conquista hasta hoy en día.

Hay tres individuos destacables entre el collage de alusiones a personajes históricos: Mordecai, Ulrico Nietz y Emanuel Swodenborg. Escribo sobre estos en particular porque sus personajes se desarrollan dentro de la narrativa y no son simples intercalaciones intratextuales. Los personajes abordan el barco de Colón, lo acompañan a América y tienen un papel importante en la trama. Con respecto a Mordecai, quien hace referencia a Karl Marx por sus teorías equitativas: «se dirige a la tripulación diciéndoles “[…] ¡que son iguales, que se unan, que la propiedad es un robo! ¡Se ve que es un mal lector de santo Tomás y del pobrecito de Asís! ¡Hasta dice que la religión es el opio del pueblo!”» (59) Esta cita se puede fácilmente conectar con el marxismo y el comunismo. La misma actitud se repetirá mediante todo el discurso, por lo cual la presencia de Marx es notada.

En cuanto a Ulrico Nietz, es fácilmente identificable en alegoría a Friedrich Nietzsche, (60) es brutalmente golpeado en Berna tras denunciar que: «el hombre es una cosa que deber ser superada,» (61) una exclamación que se puede considerar precursora del superhombre. Consecuentemente, en América proclama que «Dios ha muerto» (62) resumiendo posiblemente los dos ensayos más conocidos del filósofo en la obra. Al final está la presencia de Emanuel Swedenborg que representa Swedenborg real (científico sueco) quien se retrata positivamente por sus ideologías independientes y su defensa de los indios ante la esclavitud. (63)

En cuanto a los conceptos bajtianos de la novela, se podría escribir un análisis profundo dedicado al tema, en este caso sólo sugiero sus apariencias y la importancia que tienen en la novela sin entrar en muchos detalles para completar la relación de Los perros del paraíso con la nueva novela histórica. Con respeto a la parodia, creo que ya está claro que el juego burlesco predomina en el texto y es en su totalidad una parodia de las crónicas, de la historia y de los protagonistas de ambos. Comenzando por lo carnavalesco, se podría decir que este aspecto rige mayor parte de la novela. Amalia Pulgarín dice:

[…] el carnaval engloba toda la novela y en el momento en el que los Reyes Católicos autorizan el viaje se está autorizando también la transgresión carnavalesca […] el episodio en el que las naves erotizadas se convierten en mujeres y los tripulantes sufren el travestismo al que se ven forzados en la “fiesta erótica”. Esta “fiesta erótica” es la fiesta del carnaval (64)…

Los disfraces, el intercambio de roles y el erotismo son elementos omnipresentes en la novela. Al referirnos exclusivamente a Colón se puede destacar que: es un judío enmascarado que se hace pasar por católico, anfibio, Adán en su hamaca del Paraíso y por momentos el rey del carnaval. Entre otros personajes cabe mencionar también a Isabel que aunque es mujer tiene un aura masculina y la reina católica que se hace pasar por santa, en realidad es un monstro dictador. Sin embargo, como bien señala Pulgarín el discurso carnavalesco no se observa solamente bajo un nivel. También existe en lo textual, que aparece por los dos diarios de Colón, el “real” y el que utilizaba para mentir a los marineros y apaciguar su miedo. (65)
 
Para redondear los conceptos bajtianos es importante hablar de la multitud de discursos. Creo que una mirada retrospectiva de este trabajo puede dar una idea sobre la cantidad de discursos presentes en la novela, algunos explotados en detalle y otros solamente mencionados. Pulgarín habla de la confluencia de los discursos psicológicos, filosóficos e historiográficos, (66) creo que a esto se puede unir las tres perspectivas presentes en el libro, es decir: la española, la indígena y la de Colón. En suma, los tres enfoques abordan diferentes argumentos que a veces se contrastan el uno con el otro pero que corresponden al cuestionamiento integral de todos los elementos mencionados, como admitió Posse, a fin de: «comprender nuestra época, para comprender nuestra raíz, nuestra ruptura, nuestra adolescencia eterna.» (67)

Conclusión

Los perros del paraíso es un claro discípulo de Borges y la literatura hispanoamericana del siglo veinte. En parte a su relación con la literatura hispanoamericana y la nueva novela histórica divulga una multitud de mensajes tras un collage de voces admirablemente dominadas. Es realmente una obra completa con ideas filosóficas que merecen amplia reflexión. Es un viaje hacia el pasado. Reúne la historia discurrida desde el renacimiento hasta hoy en día. Porta un espacio único y permite que el lector viaje al lado de los personajes más renombrados del descubrimiento de América. La distorsión de estos personajes históricos sirve para alejar al lector de la realidad, a fin de que se libere de los hechos y pueda entrar en un territorio ficticio. La destrucción y reconstrucción de la historia tal como la conocemos forma parte de esta técnica distanciadora. Porque ya que uno rechaza lo conocido puede entrar en una crítica sobre lo que pasó, por qué, cómo y lo que podría haber pasado. Este proceso puede llevar al descubrimiento de Europa por los indígenas, ilaciones amorosas secretas y la develación de una causa desconocida de una guerra como por ejemplo la guerra civil española. La parodia domina el hilo argumentativo de la novela. Gracias a ella y al distanciamiento previamente mencionado se estimula al lector a que se interrogue sobre el pasado. Los juegos metaficticios, intratextuales, burlescos y temporales ayudan en este aspecto. La incoherencia de una cita o la alusión a otro autor siempre contiene un mensaje secreto a descubrir, por ejemplo, en la multitud de caras de personajes como Colón y la reina Isabel. Lo escondido parte de lo carnavalesco, por lo tanto creo que este estudio ha demostrado que Los perros del paraíso revela que la historia tal como la conocemos porta un disfraz y por ende es un intento de desenmascarar la historia.


Notas
1 Véase S. MENTON, La nueva novela histórica de la América latina, 1979-1992, México, Fondo de cultura económica, 1993, pág. 38.

2 Las ideas que se destacan son la imposibilidad de conocer la verdad histórica o la realidad, el carácter cíclico e imprevisible de la historia y los sucesos inesperados y asombrosos que puedes suceder. S. MENTON, NNH, págs. 42-43.

3 S. MENTON, NNH, págs. 43-44.

4 Véase H.C. MILTON, «La novela histórica del descubrimiento: Los perros del paraíso, de Abel Posse», Universidad de Este de São Paulo, AIH. Actas XII, 1995, H.C. MILTON, Centro Virtual Cervantes, [
http://cvc.cervantes.es/literatura/aih/pdf/12/aih_12_7_016.pdf] 18.05.2011, pág. 104.

5 A. POSSE, Los perros del paraíso, Barcelona, Plaza & Janés Editores, 1993, pág. 11.

6 Véase S. MENTON, La nueva novela histórica de la América latina, 1979-1992, México, Fondo de cultura económica, 1993, pág. 124.

7 A. POSSE, LPP, pág. 15.

8 Véase S. MENTON, NNH, págs. 124-125.

9 A. POSSE, LPP, pág. 51.

10 C.FUENTES, Valiente nuevo mundo épica, utopía y mito en la novela hispanoamericana, Madrid, Mondadori, 1990, págs.51-52.

11 Fuentes resume el argumento de La invención de América, de O´Gorman quien habla de un hombre europeo prisionero de su mundo. Su cárcel está construida por las ideologías del geocentrismo, la escolástica y la jerarquía en un mundo estático que se encuentra a punto de la Caída. El Nuevo Mundo y su naturaleza se convierten en el deseo del Mundo Viejo, tras la caída del orden medieval el mundo se hace más pequeño y el hombre busca dominar de nuevo la tierra: “se desea al Nuevo Mundo, se inventa al Nuevo Mundo, se descubre al Nuevo Mundo; se le nombra”[...] “América, pues, no fue descubierta: fue inventada. Todo descubrimiento es un deseo y todo deseo, una necesidad. Inventamos lo que descubrimos; descubrimos lo que imaginamos. Nuestra recompensa es el asombro”. Véase C. FUENTES, VNM, Madrid, Mondadori, pág. 51, pág. 59.

12 Véase S. MENTON, NNH, pág. 125.

13 Véase R. CEBALLOS, «Los perros del paraíso, la otra mirada al descubrimiento», Universidad Leipizig Alemania, Comunicación número 5, 2007, [
http://www.revistacomunicacion.org/pdf/n5/articulos/los_perros_del_paraiso_la_otra_mirada_al_descubierto.pdf ], 19.05.11.

14 C. QUESADA, Seminario Introducción a la América colonial, Semestre de primavera, 2011, comentario en clase.

15 A. POSSE, LPP, págs. 98-99.

16 A. POSSE, LPP, pág. 121.

17 A. POSSE, LPP, pág. 141.

18 A. POSSE, LPP, pág. 143.

19 Véase R. MAGRAS, «El Colón de Posse: ¿un héroe épico?», Iberoamericana, n°213, "Héroes de papel", Pittsburgh University Publications, 10-12/2005, pp.1097-1109, [
http://www.clubcultura.com/clubliteratura/clubescritores/posse/archivo/Document.php?op=show&id=817&id_category=3] 18.05.2011.

20 Véase C. FUENTES, VNM, pág. 53,

21 H.C. MILTON, «La novela histórica del descubrimiento: Los perros del paraíso, de Abel Posse», Universidad Este de São Paulo, AIH. Actas XII. AIH, Centro Virtual Cervantes, [
http://cvc.cervantes.es/literatura/aih/pdf/12/aih_12_7_016.pdf ] 18.05.2011,
pág. 104.

22 Véase S. MENTON, NNH, pág. 48.23 R. MAGRAS, «El Colón de Posse: ¿un héroe épico?», Iberoamericana, n°213, "Héroes de papel", Pittsburgh University Publications, 10-12/2005, pp.1097-1109, [
http://www.clubcultura.com/clubliteratura/clubescritores/posse/archivo/Document.php?op=show&id=817&id_category=3] 18.05.2011.

24 B. PASTOR, SDCA, pág. 43.

25 Bartolomé de las Casas, Historia de las Indias, pp. 41.43. Cristóbal Colón, Carta desde Jamaica, julio de 1503, m. Fernández de Navarrete, Colección de viajes y descubrimientos, Madrid, 1954, Biblioteca de Autores Españoles; edición y estudio preliminar de Carlos Seco Serrano, pp. 235 y ss. en B. PASTOR, pág. 26.

26 B. PASTOR, El segundo descubrimiento la conquista de América narrada por sus coetáneos (1492-1589), Barcelona, Ehasa, 2008, pág. 62.

27 Véase B. PASTOR, SDCA, págs. 75-76.

28 Véase cita 24.

29 Se trata de una teoría polémica especialmente desarrollada por Juan Manzano en Colón y su secreto, que habla de la existencia de un piloto anónimo o naufrago en las costas de Portugal, quien habría informado a Cristóbal Colón de la existencia de tierras al oeste de Portugal. (C. QUESADA, Notas de seminario, Seminario de la América colonial, Universidad de Berna, Semestre de primavera 2011).

30 A. POSSE, LPP, pág. 43.

31 Véase S.MENTON, NNH, págs. 116-117.

32 Véase S.MENTON, NNH, págs. 116-117.

33 Véase R.E. LEWIS, «Los Naufragios de Alvar Núñez, historia y ficción», Revista Iberoamericana, Vol. 48, Numero 120-121, julio-diciembre 1982.

34 Véase S. MENTON, NNH, pág. 117.

35 Véase S. MENTON, NNH, pág. 116.

36 A. POSSE, LPP, pág. 16.

37 Véase R. MAGRAS, «El Colón de Posse: ¿un héroe épico?», Iberoamericana, n°213, "Héroes de papel", Pittsburgh University Publications, 10-12/2005, pp.1097-1109, [
http://www.clubcultura.com/clubliteratura/clubescritores/posse/archivo/Document.php?op=show&id=817&id_category=3] 18.05.2011.

38 Véase R. CEBALLOS, «Los perros del paraíso, la otra mirada al descubrimiento», Universidad Leipizig Alemania, Comunicación número 5, 2007, [
http://www.revistacomunicacion.org/pdf/n5/articulos/los_perros_del_paraiso_la_otra_mirada_al_descubierto.pdf ], 19.05.11.

39 Véase S. MENTON, NNH, pág. 108.

40 A. POSSE, LPP, pág. 36.

41 S. MENTON, NNH, pág. 108.

42 A. POSSE, LPP, pág. 37.

43 Véase S. MENTON, NNH, pág. 109.

44 M. GARCIA PINTO, «Entrevista con Abel Posse», Revista Iberoamericana, Vol. LV, Núm. 146-147, Enero-Junio, 1989,
http://revista-iberoamericana.pitt.edu/ojs/index.php/Iberoamericana/article/view/4574 20.05.11, pág. 506.

45 C. QUESADA, «La metaficción en Hispanoamérica en el siglo XX», Universidad de Berna, Semestre de primavera 2011, Notas del curso.

46 C. FUENTES, VNM, págs. 38-39.

47 Véase C. FUENTES, VNH, pág. 41.

48 Véase A. POSSE, LPP, págs. 140-141.

49 A. POSSE, LPP, pág. 219-220.

50 A. POSSE, LPP, pág. 210.

51 J.L. BORGES, Ficciones, Madrid, Alianza editorial, 1995, pág. 45.

52 A. POSSE, LPP, pág. 78.

53 S. MENTON, NNH, pág. 106.

54 S. MENTON, NNH, pág. 104.

55 Véase S. MENTON, NNH, págs. 104-105.

56 Véase S. MENTON, NNH, págs. 103-104.

57 S. MENTON, NNH, pág. 105.

58 S. MENTON, NNH, pág. 128.

59 S. MENTON, NNH, pág. 121.

60 S. MENTON, NNH, pág. 121.

61 A. POSSE, LLP, pág. 26.

62 A. POSSE, LLP, pág. 267.

63 Véase S: MENTON, NNH, pág. 123.

64 A. PULGARÍN, Metaficción historiográfica: la novela histórica en la narrativa hispánica posmodernista, Madrid, Espiral Hispano Americana, 1995, pág. 67.

65 Véase, A. PULGARÍN, MH, pág. 69.

66 Véase, A. PULGARÍN, MH, pág. 101.

67 M. GARCIA PINTO, «Entrevista con Abel Posse», pág. 500.



Bibliografía

Fuente primaria
A. POSSE, Los perros del paraíso, Barcelona, Plaza & James Editores S.A., 1993.

Fuentes secundarias
J.L. BORGES, Ficciones, Madrid, Alianza editorial, 1995

R. CEBALLOS, «Los perros del paraíso, la otra mirada al descubrimiento», Universidad Leipizig Alemania, Comunicación n 5, 2007, [http://www.revistacomunicacion.org/pdf/n5/articulos/los_perros_del_paraiso_la_otra_mirada_al_descubierto.pdf ], 19.05.11.

C. FUENTES, Valiente nuevo mundo épica, utopía y mito en la nueva novela hispanoamericana, Madrid, Mondadri, 1990.

R.E. LEWIS, «Los Naufragios de Alvar Núñez, historia y ficción», Revista Iberoamericana, Vol. 48, Numero 120-121, julio-diciembre 1982.

R. MAGRAS, «El Colón de Posse: ¿un héroe épico?», Iberoamericana, n°213, "Héroes de papel", Pittsburgh University Publications, 10-12/2005, pp.1097-1109, [http://www.clubcultura.com/clubliteratura/clubescritores/posse/archivo/Document.php?op=show&id=817&id_category=3] 18.05.2011.

S. MENTON, La nueva novela histórica de la América latina, 1979-1992, México D.F., Fondo de cultura económica, 1993.

H.C. MILTON, «La novela histórica del descubrimiento: Los perros del paraíso, de Abel Posse», Universidad Este de São Paulo, AIH. Actas XII. AIH, Centro Virtual Cervantes, [http://cvc.cervantes.es/literatura/aih/pdf/12/aih_12_7_016.pdf ] 18.05.2011.

B. PASTOR, El segundo descubrimiento la conquista de América narrada por sus coetáneos (1492-1589), Barcelona, Edhasa, 2008.

A. PULGARÍN, Metaficción historiográfica: la novela histórica en la narrativa hispánica posmodernista, Madrid, Espiral Hispano Americana, 1995.

M. GARCIA PINTO, «Entrevista con Abel Posse», Revista Iberoamericana, Vol. LV, Núm. 146-147, Enero-Junio, 1989, http://revista-iberoamericana.pitt.edu/ojs/index.php/Iberoamericana/article/view/4574 20.05.11

Abel Parentini Posse, conocido en el mundo literario como Abel posse es un escritor argentino nacido en Córdoba (1934). Estudió en Argentina y Francia, política y literatura. En 1971 obtuvo el Premio Nacional de Literatura Argentina y en 1987 obtuvo el Premio Rómulo Gallegos por «Los perros del paraíso»». Fue diplomático argentino en Italia y en Francia durante la dictadura argentina (1976-1983). Fue Ministro de educación de la ciudad de Buenos Aires por 11 días, ya que su pasado diplomático durante la dictadura movilizó a amplios sectores que no aceptaron la designación. | abel posse















Michèle Bigler
Bonstettenstrasse 8b
3012 Bern-Ch
078 739 18 66
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Universidad de Berna
Instituto de lengua y letras hispánicas
24 de junio 2011

Directorio

Clientes

Partners

REDES SOCIALES

Facebook Grupo

Facebook Página
X

Copyright

It is forbidden to copy any content of this website!