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Entrevista Gabriela Tejada

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Gabriela Tejada: «Es interesante reconocer muchas capacidades escondidas en los inmigrantes latinoamericanos»

—  La EPFL es un excelente ejemplo que muestra cómo Suiza se ha convertido en un importante destino para migrantes calificados y estudiantes internacionales, con un Campus que reúne a unas 10’000 personas con más de 100 nacionalidades diferentes representadas, y con cerca de 70% de sus estudiantes de doctorado y más de 50% de los profesores originarios del extranjero —

 


Entrevista de PuntoLatino a la Dra. Gabriela Tejada (EPFL), a propósito de la publicación de un estudio sobre la inmigración calificada (1)

— ¿Cuáles son los cambios que ha causado la reciente política migratoria suiza en la en la composición de la inmigración en este país?
— A un nivel macro, es importante mencionar que estos cambios responden también a la actual dinámica de la globalización y de la movilidad laboral internacional, así como a la tendencia hacia la transformación de los estados en economías basadas en el conocimiento. Estos fenómenos se combinan con la actual política de libre movilidad entre Suiza y los países de la Unión Europea así como con unas leyes suizas de extranjería que se han vuelto cada vez más restrictivas al estar basadas en una admisión selectiva de los inmigrantes en relación a su nivel de calificación y a su origen nacional. Todo esto ha causado efectivamente cambios significativos en la composición de la inmigración en Suiza, provocando sobre todo una mayor presencia de personas calificadas sobre todo de países de la Unión Europea.

— ¿Qué puntos relevantes y concretos en Suiza citaría Usted de aporte científico, cultural, económico y hasta deportivo de los inmigrantes latinoamericanos?
— La comunidad latinoamericana en Suiza aporta en diversos ámbitos: en el científico, en el arte y la cultura, la música, la literatura e incluso en el mundo de la moda, el diseño y la arquitectura, y por supuesto en el ámbito económico. Hay por ejemplo, algunas empresas mexicanas activas en Suiza que crean empleos y aportan al dinamismo económico del país. Sería difícil mencionar sólo a algunos. Creo que lo más interesante es reconocer que muchas capacidades están “escondidas” y las aportaciones a veces aunque no son muy visibles son realmente significativas tanto para la sociedad suiza como para los países de origen.
En mi tiempo libre y a nivel voluntario soy Co-Presidenta de la Biblioteca Intercultural de Thun, que pertenece a la organización suiza “Libros sin Fronteras”. Es un esfuerzo por ofrecer material de lectura sobre todo a niños y jóvenes de familias migrantes en distintos idiomas con el fin de que se fomente y cuide la lengua materna. Mis hijos van a la Escuela Latinoamericana de Berna, la cual ha sido creada por familias latinoamericanas y suizas hace más de 13 años con el fin de brindar la oportunidad a los niños a mejorar su idioma español y a estimular su interés por la cultura latinoamericana. Menciono estos dos ejemplos porque en ambos se involucran muchas personas de origen latinoamericano, y porque ambas iniciativas hacen aportaciones significativas en el ámbito de la integración, la educación y la cultura en el país de acogida, en este caso, Suiza, al tiempo que se esfuerzan por preservar la cultura y las tradiciones de los países de origen, de los cuales se convierten en embajadores.

— Los inmigrantes a nivel general aportan a sus países de origen con las «remesas» que significan que el 50% de las familias o personas beneficiarias no estén en la línea de la pobreza. Los inmigrantes calificados ¿cómo contribuyen o pueden contribuir a sus países de origen?
— Ciertamente las remesas finacieras son el producto más visible del vínculo migración-desarrollo las cuales sumaron 240 mil millones de dólares en 2007 según datos del Banco Mundial. Sin embargo, existen valiosas contribuciones no financieras conocidas como remesas sociales que fluyen de los países de destino a los países de origen de los migrantes, y son éstas remesas sociales en forma de mecanismos de “brain gain” de los migrantes calificados las que nuestra investigación intentó sacar a la luz. Estas contribuciones se dan en forma de transferencia y circulación de conocimiento, la creación de redes y asociaciones de la diáspora científica, estrategias de inversión en investigación y desarrollo experimental, o las colaboraciones científicas Norte-Sur. Nuestro estudio sobre la migración calificada de Colombia, la India y Sudáfrica en Suiza muestra algunas iniciativas concretas por medio de las cuales los científicos y profesionales calificados de estos países contribuyen al desarrollo socio económico de sus comunidades y países de origen. Destacan por ejemplo el fortalecimiento de la ciencia, la tecnología y la educación por medio de transferencia de conocimiento, de tecnología o de experiencias; la migración circular o temporal; la promoción de oportunidades de negocios; la filantropía; los vínculos de inversión; etc.. También por medio de la movilización de miembros activos de la diáspora científica como evaluadores o asesores de políticas públicas en el país de origen. Además del volumen en el que se publican los resultados de nuestra investigación (Tejada and Bolay, 2010, Peter-Lang, Bern; 519p.), también editamos en colaboración con la Organización Internacional del Trabajo, un manual o “tool-kit” orientado a la acción para evaluar las buenas prácticas de migrantes calificados y diásporas científicas en el que se presentan ejemplos basado en los tres estudios de caso (Colombia, la India y Sudáfrica) considerados en nuestro proyecto. Destacan por ejemplo la creación de la Escuela KIIT de Biotecnología en la Universidad de Orissa, India; el Programa de Investigación Bilateral Suiza-Sudáfrica; el Programa de Cooperación en el Area Medioambiental entre la EPFL y la Universidad del Valle de Colombia; y la creación de la Asociación de Colombianos Investigadores en Suiza (ACIS). Todos estos proyectos contaron con la participación activa de miembros de la diáspora científica de Colombia, la India o Sudáfrica.

— De sus investigaciones, nos interesan los casos de las diásporas colombiana y mexicana (ésta última no es parte de su libro pero si de sus investigaciones) en la comunidad helvética. ¿Cuáles son las conclusiones más relevantes?
— Uno de los principales objetivos de estas investigaciones ha sido el de identificar las iniciativas y prácticas transnacionales implementadas por las diásporas científicas de países emergentes y en desarrollo (en Suiza) en beneficio de sus países de origen. Para ello hemos estudiado su situación y condiciones de vida en el país de destino, el capital social con el que cuentan, el tipo de vínculos que mantienen con sus países de origen, las motivaciones que los incitan a aportar a sus países de origen, las principales condiciones favorables que facilitan estas prácticas, así como los obstáculos y entornos desfavorecedores.
En el caso colombiano nuestra investigación ha puesto a la luz experiencias de colaboración de más de 20 años de los científicos colombianos en Suiza y sus contrapartes en el país de origen, permitiendo una colaboración científica bilateral de manera sistemática. Sin embargo, la evidencia muestra la fragilidad de la colaboración bilateral basada en los científicos sin contar con un marco institucional de apoyo de forma regular. La formación de asociaciones de la diáspora científica (particularmente la Asociación de Colombianos Investigadores en Suiza - ACIS) y la implementación de proyectos de investigación en partenariado con contraparte en Colombia son dos de las formas más elaboradas de “brain gain” implementados por la diáspora científica colombiana con el potencial de impactar la ciencia y la tecnología así como el avance en el desarrollo socioeconómico de Colombia. Estas prácticas han contribuido a fortalecer una masa crítica en áreas importantes como el medio ambiente, las tecnologías de la información y la comunicación, y la medicina, como resultado del desarrollo y/o el fortalecimiento de las capacidades individuales y en algunos casos también de las capacidades institucionales.
En el caso mexicano es importante destacar que el flujo migratorio de México a Suiza corresponde sobre todo a personas calificadas (más del 60%). La diáspora mexicana en Suiza se encuentra bien integrada en el país de destino y al mismo tiempo se interesa permanentemente por su país de origen, con el que mantiene lazos por medio de negocios, inversiones, contactos interpersonales e interprofesionales, con asociaciones científicas y de investigación regionales, con centros e instituciones culturales, así como por medio del envío de remesas financieras y apoyo a proyectos sociales y culturales en México. La diáspora mexicana cuenta con un capital afectivo muy valioso al interesarse en participar en iniciativas que contribuyan al beneficio de México de manera individual o de forma organizada por medio de algún tipo de asociación orientada al país de origen.
En ambos casos se ha identificado tres elementos necesarios para que las diásporas puedan tener un impacto en el desarrollo de sus países de origen: la motivación o el capital afectivo; la habilidad para movilizarse y organizarse; y un entorno adecuado de apoyo.
Los siguientes tres mensajes clave son resultado de nuestra investigaciones: 1) Investigaciones sobre diásporas científicas deben ser promovidas y sus resultados ampliamente difundidos con el fin de impulsar su potencial; 2) Tanto los países de origen como los de destino deben desempeñar un papel proactivo con el fin de facilitar la instauración de relaciones estrechas con sus diásporas científicas y de impulsarlas para que se conviertan en verdaderos socios en los procesos de desarrollo; 3) En los países de origen, un entorno y una infraestructura adecuados son necesarios para que las actividades de las diásporas científicas se cristalicen en proyectos concretos que tengan un impacto en el desarrollo socioeconómico.

— Los inmigrantes calificados que han adquirido la nacionalidad suiza, ¿entran en el estudio como parte de las diásporas?
— Nuestro estudio consideró como muestra los migrantes calificados de los tres países antes mencionados (Colombia, India y Sudáfrica). Algunos de ellos cuentan con doble nacionalidad y fueron considerados como nacionales del país de origen. En el caso colombiano, cabe recordar que la legislación colombiana actual aplica la política de doble nacionalidad y establece que ningún colombiano por nacimiento puede ser privado de su nacionalidad. Del mismo modo, Suiza acepta la doble nacionalidad de sus inmigrantes desde principios de los 1990’s. Los migrantes calificados de los países de nuestro estudio que adquirieron la nacionalidad Suiza no renunciaron a su nacionalidad de origen, así que sí fueron considerados en nuestro estudio como parte de las diásporas de los tres países mencionados.

— Hay artistas, deportistas de élite e incluso artesanos de talento cuya contribución al desarrollo de su país de acogida (en este caso Suiza) es asimilable al de los científicos: investigadores, estudiantes de doctorado, etc. Es decir, son parte de la inmigración calificada. ¿Se ha tomado en cuenta a este segmento?
No, nuestro estudio no toma en cuenta este segmento. Y me gustaría explicar el porqué. Para ello me gustaría recordar que la inspiración inicial que dio origen a la creación de la línea de investigación sobre diásporas científicas y migración calificada fue del Prof. Jean-Claude Bolay, Director de Cooperación en la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL) hace aprox. 7 años, quien se mostró fascinado por la movilidad de los científicos, la creciente presencia de estudiantes y cientificos de países en desarrollo (especialmente de Colombia) en el Campus de la EPFL, y por sus formas creativas de asociarse para de manera conjunta impulsar colaboraciones con sus país de origen (la Asociación de Colombianos Investigadores en Suiza fue creada por científicos y estudiantes colombianos de la EPFL). La EPFL es un excelente ejemplo que muestra cómo Suiza se ha convertido en un importante destino para migrantes calificados y estudiantes internacionales, con un Campus que reúne a unas 10’000 personas con más de 100 nacionalidades diferentes representadas, y con cerca de 70% de sus estudiantes de doctorado y más de 50% de los profesores originarios del extranjero.
Este ha sido el origen de que nuestro estudio otorgue una atención especial a los científicos y profesionales calificados, así como a los estudiantes de doctorado. Las entrevistas en profundidad que se realizaron se aplicaron a tres grupos de migrantes calificados (activos profesionalmente en una amplia gama de áreas y disciplinas): (1) científicos, estudiantes de doctorado e investigadores a nivel posdoctoral; (2) staff en organizaciones internacionales; y (3) managers, directivos y consultores en el sector privado.
Sin embargo, en una investigación que realicé en el año 2005, sobre los mexicanos calificados en Suiza, sí consideré a los profesionales trabajando en áreas relacionadas con el arte y la cultura como un grupo prioritario en nuestro estudio.

— De entre las causas de la inmigración en general, el motivo económico es de lejos el predominante. ¿Vale esto para la inmigración calificada?
— Si bien es cierto que el motivo económico es la principal causa de la migración en general, la búsqueda de nuevas o mejores oportunidades es la principal causa de la migración laboral y científica. De manera más específica podemos advertir que lo que motiva la migración calificada es una mezcla de distintas determinantes, incluyendo el deseo de avance profesional, la reubicación profesional, salarios más altos, el deseo de realizar estudios avanzados, el ímpetu de avance académico y científico en instituciones académicas y de investigación reconocidas, y la búsqueda de mejores oportunidades y una mejor calidad de vida. En algunos casos se trata también de reunificación familiar.
Para muchos científicos y profesionales la emigración es una etapa clave en su plan de carrera. Los científicos en concreto deberían verse como “ciudadanos del mundo”, siendo que la ciencia debería ser considerada como un bien público mundial. Para muchos de ellos, Suiza es solo una estación de paso, mientras que para otros este país se ha convertido en su nuevo “hogar” en el que desean integrarse. Si bien los migrantes calificados tienen un perfil distinto al de los menos calificados, y por lo general cuentan con un capital social que les ayuda a que sus primeras experiencias en el país de destino (en este caso Suiza) sean por lo general positivas, los migrantes calificados también se ven en ocasiones enfrentados a dificultades en sus intentos por integrarse a sociedad o el mercado de trabajo suizos. Y nuestro estudio aporta evidencia de que las mujeres se enfrentan a obstáculos adicionales. Mujeres científicas de Colombia o la India expresaron su frustración al tener que esforzarse el doble en el trabajo para poder estar consideradas al nivel de sus colegas europeos, sólo por el hecho de ser mujeres y por ser originarias de países en desarrollo. Además, las madres que quieren seguir una carrera profesional o científica se ven confrontadas con la mentalidad conservadora de la sociedad en muchas partes de Suiza, que las presiona para que se queden en casa haciéndose cargo de sus hijos.

— En Suiza se puede, en general, aceptar un nivel de formación reconocido para todos los diplomados de universidades y altas escuelas especializadas. Este no es el caso para los países latinoamericanos con su gran cantidad de establecimientos: desde grandes institutos de predicamento internacional hasta pequeñas universidades privadas y por ende, un desigual nivel de formación. ¿Cómo tratar este tema en el acceso al mercado laboral de los inmigrantes diplomados?
Estoy de acuerdo en que en los países de América Latina hay instituciones académicas y de investigación que ofrecen distintos tipos de “calidad” en sus programas de educación y formación, lo que ocasiona que se considere que los diplomados tengan distintos tipos de niveles de formación en relación a la que haya sido su “alma mater”. No obstante, pienso que es muy importante reconocer el valor añadido que ofrece el personal calificado proveniente del extranjero –en este caso de países latinoamericanos-, independientemente de la institución en la que se hayan formado en sus países de origen, como puede ser sus competencias multiculturales, el conocimientos de otros idiomas, el valor potencial de sus redes de contactos internacionales, la posibilidad de trabajar de maneras distintas, creativas, innovadoras, la oportunidad de ofrecer un lente distinto de análisis de los fenómenos complejos, etc.

— El público de PuntoLatino se compone de latinoamericanos y españoles y de suizos especialistas en Latinoamérica o amantes de la cultura latinoamericana. Van desde profesores de universidad, ejecutivos de empresa o estudiantes hasta personal no calificado o aprendices de diferentes oficios. ¿Cómo les explicaría el paso de «brain drain» [¿fuga de cerebros?] a «brain gain»?
— En la discusión sobre el valor de las diásporas científicas el debate “brain drain” vs. “brain gain” presenta dos visiones opuestas. Por un lado, la fuga de cerebros (o “brain drain”) subraya los impactos negativos para los países en desarrollo del éxodo de sus élites y personal calificado debido a la escasez del capital humano portador del conocimiento en beneficio único de países industrializados de destino. Por otro lado, la perspectiva del “brain gain” destaca que las élites científicas y profesionales expatriadas tienen el potencial de generar beneficios para el desarrollo de los países de origen por medio de acciones creativas de cooperación. A principios de los años 1990’s, la noción de la fuga de cerebros comenzó a poner en evidencia sus límites explicativos cuando se intentó pasar de las formulaciones generales a la generación de políticas públicas que hicieran frente al fenómeno. A mediados de la década de los 90’s se extendieron nuevas propuestas que sugerían la implementación de políticas nacionales para orientar el flujo de conocimiento a favor de los países de origen de los migrantes calificados. Fue así como las migraciones de las élites comenzaron a ser consideradas como la disposición de un capital susceptible de movilización en beneficio de los países de origen, reconociendo que éstas deberían dejar de ser consideradas como una pérdida definitiva. El cambio de paradigma del brain drain al brain gain, ha significado un cambio en la percepción del fenómeno de la migración calificada pasando de una visión de desesperanza y conflicto, a una de oportunidades y cooperación.

— Mil gracias por su tiempo Dra. Tejada y felicitaciones por su trabajo


(1) Tejada Gabriela / Jean-Claude Bolay (ed.), Pater Lang (Bern) 2010, 513 páginas. El libro se presentó en la EPFL a principios de junio 2010.

Scientific diasporas as development partners
Skilled migrants from Colombia, India and South Africa in Switzerland: empirical evidence and policy responses
Preface by Jean-Baptiste Meyer.
 ISBN 978-3-0343-0391-0 pb.



[Entrevista a la Dra. Gabriela Tejada (EPFL) por Luis Vélez Serrano © de PuntoLatino]